Historia repetida: Peñarol y Atenas en la final

Aquella frase de Gary Lineker, ex jugador de la selección inglesa, de que “el fútbol es un deporte donde juegan 11 contra 11 y siempre gana Alemania”, la podríamos aplicar a este caso. Porque en el básquet nacional, por lo menos en los últimos años, juegan 5 contra 5, pero siempre gana Peñarol. Y Atenas, claro. Desde el próximo miércoles, estos equipos disputaran la final de la Liga Nacional por tercer año consecutivo, con un título para cada uno en las dos anteriores. Dominio total. La historia se repite.

Los cordobeses se ahorraron el sufrimiento para barrer a Quimsa 3-0. Habiendo ganado cómodamente los primeros dos duelos en casa, Atenas iba con margen a Santiago y con el objetivo de ganar un juego para estar en la definición. Más aun sabiendo que de no conseguirlo, la serie se definía con un quinto encuentro en el Carlos Cerutti. Con esa mentalidad fue el verde, que no tuvo problemas para llevarse el tercer partido por 89-82 y así luchar por sumarle una nueva estrella a su rica historia.

Atenas fue muy superior durante toda la noche y lo ganó casi sin despeinarse. La diferencia de 7 puntos en el resultado es exigua con respecto a lo que pasó en la cancha. Justificó su victoria en el segundo cuarto, parcial que ganó 24-12, gracias a una gran actuación de sus extranjeros, Lewis (29 pts., 7/8 en libres, 11/13 en dobles) y Williams (18, 8/10 en libres, 5/6 en dobles; 8 rebotes). Lescano (14, 5/5 en libres, 3/6 en dobles, 1/1 en triples) también tuvo un buen aporte. Desde allí, el ganador llegó a sacar 22 de distancia (61-39), pero Quimsa, que tuvo como goleadores a Lo Grippo (24) y Dionisio Gómez (19), mostró amor propio y achicó a 10 (66-56). Eso fue lo más cerca que estuvo. Porque la visita se volvió a escapar y reguló el partido. Premio para un equipo que la pasó bastante mal durante buen tiempo en la fase regular (11 derrotas sobre 16 juegos) y que, si bien no es de los más reconocidos en cuanto a nombres, demuestra no haber perdido la mística. Luego de que el plantel se desarmara al final de la temporada anterior, la dirigencia apostó por Sebastián González, un entrenador joven y sin experiencia en la Liga. Y por jugadores juveniles, caso Gerbaudo y Gerlero. Todo esto sumado a la experiencia de Bruno Lábaque y a la potencia de sus extranjeros. Los resultados llegaron antes de lo pensado y Atenas irá en busca de su 10ª corona.        

Y qué decir de Peñarol. Este equipo que parece no flaquear en ningún momento. Que se mantiene a lo largo de los campeonatos, con el mismo técnico y mismos jugadores, demostrando una unión y una solidez inquebrantables. Perdió el uno de la fase regular a manos de Obras y ni así se achicó. Derrotó en cuartos al durísimo Regatas, desfilando en el quinto juego, y ahora se saca de encima como si nada a Libertad, ganándole de visitante el tercero por 95-86. Los de Sunchales parecían dispuestos a estirar la serie a un cuarto juego, ya que salieron dispuestos a comerse a su rival. Tuvieron unos primeros 15 minutos espectaculares. En ese lapso, se distanciaron a ¡28 puntos! (57-29), con grandes porcentajes en lanzamientos de tres (11/17) y en libres (12/15), gracias a los buenos rendimientos de Alex Galindo (23, 4/4 en libres, 2/2 en dobles, 5/8 en triples), Gabini (17, 3/3 en libres, 4/6 en triples) y Cantero (14, 3/4 en libres, 3/8 en triples). A esa altura, daba la sensación de partido liquidado. Pero nunca hay que subestimar el corazón de un campeón. Peñarol comenzó a construir la levantada en el final de la primera mitad, donde metió un parcial de 10-1, gracias a la aparición de Lamonte, para cerrar 58-39 abajo. Si bien la diferencia era considerable, el panorama era otro para encarar el segundo tiempo.

En el complemento, el que entró a quemar las naves fue el Milrrayitas. Los porcentajes irrisorios que Libertad había tenido en los 20 minutos iniciales bajaron indefectiblemente. Con un Lamonte (29, 4/4 en libres, 11/13 en dobles) definitivamente inspirado e imparable y con Leiva (16, 6/9 en dobles; 11 rebotes) muy importante en el juego interior, Peña se acercó a solo 1 (65-64) y  terminó ese tercer cuarto 72-68 abajo, el cual ganó por 29-14. El partido ya era otro. En el último parcial, el visitante empató en 72 y pasó a ganarlo 81-77 con triples de Leo Gutiérrez (10, 1/3 en dobles, 2/7 en triples) y “Tato” Rodríguez (16, 3/4 en dobles, 3/4 en triples; 5 asistencias). Todo esto sin Lamonte en el rectángulo. Algo impensado. Desde ese momento, Peñarol se aferró a la desesperación del local, que no pudo reaccionar y encima se fue abucheado por su gente. Así, el conjunto de Sergio Hernández dio vuelta un encuentro increíble y tendrá el derecho de defender lo que le pertenece. Y frente a Atenas claro, quien otro sino.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: